CONSENSO DEMOCRÁTICO CUBANO
El Gobierno en el Exilio garantizará su legitimidad y representatividad a través de una estructura democrática basada en la separación de poderes, el control ciudadano y un sistema de chequeo y balance entre sus instituciones.
El Congreso de la República, como poder legislativo, estará conformado por representantes de partidos políticos, organizaciones opositoras y sectores de la sociedad civil, asegurando una amplia representatividad y el pluralismo político necesario para tomar decisiones legítimas.
El Poder Judicial será totalmente independiente, garantizando el Estado de derecho y asegurando que la justicia no esté sometida a intereses políticos, lo que fortalecerá la confianza en el gobierno y en el proceso de transición democrática.
El Poder Ejecutivo será electo democráticamente mediante un Régimen Electoral Digital, en el que podrán participar todos los cubanos dentro y fuera de la isla, garantizando una elección libre, transparente y participativa.
El sistema de chequeo y balance entre los tres poderes evitará la concentración de autoridad y permitirá una gobernanza basada en la rendición de cuentas y la transparencia.
El control ciudadano ("El Soberano") será un pilar fundamental, asegurando mecanismos de participación, consulta y fiscalización, donde los ciudadanos puedan influir en las decisiones y supervisar la gestión gubernamental.