Mediante redes de comunicación seguras, representación directa y espacios de consulta. Se utilizan plataformas cifradas, boletines clandestinos y voceros para articular las necesidades de la población. Se fomenta la sociedad civil y la oposición interna, brindando apoyo a activistas, periodistas y movimientos disidentes. A través de foros digitales y encuestas, los cubanos pueden expresar sus opiniones y participar en decisiones clave. Además, se desarrollan programas de educación democrática, difusión de información y estrategias de resistencia pacífica, siempre priorizando la seguridad y protección de quienes se involucran en la lucha por la democracia.